Interview - L’histoire derrière Rêvésie, comment est née ma marque de bijoux ?

Entrevista - La historia detrás de Rêvésie, ¿cómo nació mi marca de joyas?

Cada marca tiene una historia, un camino único que la llevó a nacer. Rêvésie no es simplemente una marca de joyas, es el reflejo de un recorrido, de una pasión y de un deseo profundo de crear con sentido.

¿Qué razones profundas te impulsaron a crear esta marca? Tu porqué.

Para crear conexión: A través de mis joyas, no solo comparto objetos, sino historias, emociones, recuerdos. Cada pieza que fabrico está destinada a acompañar momentos de la vida, pequeños o grandes, y a convertirse en un símbolo único para mis clientas.

Para valorar la artesanía local: En un mundo donde todo va rápido, elijo la lentitud y la autenticidad. Fabricar cada joya a mano aquí, en mi taller de las Landas, es mi manera de preservar un saber hacer y de demostrar que la calidad prima sobre la cantidad.

Para dejar una huella positiva: Crear respetando el medio ambiente es una prioridad. Imagino joyas que reflejan mis valores: eco-responsabilidad, producción razonada y amor por los materiales naturales.

Para sentirme viva: La creación es más que un oficio, es mi esencia. Manipular los materiales, imaginar nuevas piezas, experimentar… Todo ello me anima y me da ganas de levantarme cada mañana.

Para mis clientas: Nada me hace más feliz que ver mis creaciones puestas, escuchar sus comentarios o recibir sus pequeños mensajes. Son mi mayor fuente de motivación.

¿Qué camino personal te llevó a esta decisión?

Mi trayectoria no me ofreció un camino preestablecido. Después de mis estudios, me enfrenté a una falta de oportunidades en mi campo, y encadenar pequeños trabajos sin una verdadera perspectiva de futuro me hizo sentir rápidamente una creciente frustración. Necesitaba un trabajo que tuviera sentido, que se pareciera a mí, que me diera ganas de levantarme por la mañana con pasión.

Poco a poco, la creación de joyas se convirtió en mucho más que un simple pasatiempo. Era una evidencia. La idea de construir mi propio oficio, de no depender más de oportunidades inciertas, sino de crear las mías propias, me impulsó a dar el salto. Elegí confiar en mí misma y explorar este camino, impulsada por el deseo de ejercer un oficio donde la creatividad y la artesanía tuvieran un lugar central.

¿Cuál es tu trayectoria y tu conexión personal con las joyas?

Desde siempre, la creación ha sido parte de mí. De pequeña, me fascinaba el arte en todas sus formas, siempre dibujando, haciendo manualidades, imaginando. Mis manos siempre han sido mi primera herramienta de expresión. Recuerdo también que las joyas siempre tuvieron un lugar esencial en mi vida: llevaba decenas, como una segunda piel, una extensión de mi identidad y de mi estilo.

Desde muy joven, intenté fabricar mis propias joyas, aunque, en aquella época, era más bien un pasatiempo que una verdadera creación. En el colegio, me conocían sobre todo por mi talento para el dibujo, y de forma natural seguí esta pasión eligiendo todas las opciones artísticas posibles en el instituto. El arte no era solo una asignatura para mí, era una evidencia. De hecho, gracias a él aprobé mi bachillerato.

Continué mis estudios en esta dirección con un grado superior de diseño de moda, atraída por el mundo del vestuario de cine y los accesorios. Sin siquiera ser consciente de ello en ese momento, ya creaba joyas a lo largo de mis proyectos, explorando lo que más tarde se convertiría en mi verdadera vocación. Pero después de mis estudios, la falta de oportunidades y el encadenamiento de pequeños trabajos sin futuro me llevaron a reinventarme.

Poco a poco, me dediqué a la creación de joyas, primero por pasión, y luego con el profundo deseo de hacer de ello mi profesión. Después de meses de reflexión y experimentación, se hizo evidente. Desde 2017, he aprendido de forma autodidacta, perfeccionando mi saber hacer con paciencia y pasión. Hoy, mis creaciones son el reflejo de mi universo, una extensión de mí misma. Llevarlas a diario es un orgullo, una forma de expresar mi identidad y de compartir mi arte con quienes reconocen en ellas una parte de sí mismos.

¿Qué momento clave te impulsó a empezar?

El día que abrí un libro sobre el DIY, no sabía aún que mi vida iba a dar un giro decisivo. Por curiosidad, decidí probar a crear joyas, sin grandes pretensiones. Al principio, era sobre todo a tientas, con intentos aproximados, más manualidades que un verdadero saber hacer. Pero muy pronto, algo se encendió en mí. Me encantó este proceso, esta libertad de crear con mis manos, de ver una idea tomar forma bajo mis dedos.

A fuerza de probar, aprender, afinar mis gestos, esta actividad se convirtió en una verdadera obsesión. Sentía una ausencia cada vez que no creaba. Cada nueva pieza era un desafío, una exploración. Llevaba con orgullo mis primeras creaciones, sin pensarlo mucho, simplemente porque formaban parte de mí.

En aquella época, trabajaba en un campo completamente diferente. Sin embargo, cada día, venía al trabajo con mis joyas hechas a mano, como algo obvio. Un día, mi jefe de sección me hizo un comentario que resonó en mí: "¿Por qué no te lanzas? Se ve que está hecho para ti." En ese momento, sonreí, pero esa frase siguió rondando en mi cabeza.

Siempre supe que necesitaba un trabajo manual y creativo, algo que me permitiera expresarme plenamente. Ese clic, sumado a mi creciente deseo de crear, finalmente me impulsó a considerar esta pasión como una verdadera profesión. Y así fue como comenzó mi aventura en la creación de joyas.

¿Por qué elegiste hacer de ello tu profesión en lugar de una pasión?

Porque, poco a poco, esta pasión ocupó todo el espacio. Crear ya no era solo un pasatiempo, se había convertido en una necesidad, una forma de expresarme, de dar sentido a mi día a día. Cada joya que fabricaba me producía una inmensa satisfacción, y la idea de hacer solo eso me parecía obvia.

Me di cuenta de que no veía pasar las horas cuando trabajaba en una pieza, que la inspiración venía naturalmente, que cada creación me daba ganas de ir aún más lejos. A diferencia de otras profesiones donde a veces se sienten pesadas restricciones, aquí, veía sobre todo libertad: la de crear a mi ritmo, de imaginar sin límites, de estar en sintonía con mis valores.

Ya no me veía haciendo otra cosa. El deseo de intentar la aventura era más fuerte que el miedo al fracaso. Así que me atreví a transformar esta pasión en profesión, con la esperanza y la determinación de hacerla crecer día a día.

Mi historia con Rêvésie es ante todo una historia de pasión, libertad y creación. Cada joya que moldeo es el reflejo de mi trayectoria, de mis inspiraciones y de mi profunda necesidad de expresar emociones a través de la materia. Este camino, hecho de dudas, descubrimientos y epifanías, me ha llevado a abrazar plenamente esta profesión que me hace vibrar cada día.

Crear joyas no es solo ensamblar materiales, es contar historias, capturar un fragmento de sueño y transformarlo en algo tangible. Es una forma de tejer un vínculo único con quienes las llevan, de ofrecer una parcela de poesía y autenticidad a través de cada pieza.

Al atreverme a convertir mi pasión en mi profesión, elegí escuchar esa pequeña voz interior que me susurraba que ese era mi camino. Hoy, Rêvésie es mucho más que una marca: es un universo donde se mezclan arte, emociones y saber hacer, una invitación a llevar una joya como un talismán, un destello de poesía a flor de piel. ✨

Regresar al blog